jueves, 25 de septiembre de 2008

Etapa 4: Grañón - Burgos (65 km)

El camino nos ha regalado otro día con un clima perfecto y una etapa adecuada a nuestras fuerzas. El día comenzó con un sencillo pero energético desayuno que aproveché convenientemente teniendo en cuenta lo que nos esperaba. Tras él recogí mi ropa del campanario de la iglesia donde la había puesto a secar (ya os comenté que el albergue era peculiar) y partimos hacia Burgos.
La etapa tenía como punto culminante el alto de la pedraja en los montes de oca. Casi una hora de subida en el piñon más grande tras lo que vinieron 6 km de vertiginosa bajada sobre una pista de tierra ancha y lisa con lo que los hicimos en menos de 15 minutos. Allí encontramos un bar donde ya habían parado muchos peregrinos a repostar fuerzas. Fue un bocadillo de jamón (de sólo una loncha) y una cerveza (cruzcampo, lo que faltaba!) pero aún así supo a gloria al estar en el sitio y momento idóneos. Allí conocimos una chica española con su novio holandés que no hablaba una palabra de castellano. Para mi sorpresa me enseñó en su guía que aún nos faltaba un pico por superar el día de hoy justo tras el pueblo de Atapuerca. Yo que creía que los 20 km que faltaban eran llanos ... Efectivamente nos encontramos con una subida no muy larga (200 metros de desnivel en 20 minutos de plato pequeño) pero con un terreno casi lunar. El camino eran rocas sin apenas piedras sueltas pero que formaban constantes escalones que hacían un calvario cada metro que avanzaras encima de la bici. Creo que sí la subida hubieran sido 20 metros más larga hubiera tenido que echar pie a tierra porque con la cumbre en mi punto de mira la terminé más por pundonor que por fuerzas. Como premio final a la subida una gran cruz de madera cuya foto acompaña este post. De ahí a Burgos sólo pistas y carretera sin mucha historia.
En Burgos estamos alojados en el albergue municipal que han inaugurado hace apenas 2 meses. Tiene capacidad para al menos 100 personas pero aún a pesar de ser grande y nuevo carece de los servicios necesarios desde mi punto de vista. Por ejemplo sólo hay duchas en las plantas impares (son 5 pisos), no hay sitio donde dejar las mochilas con lo que puedan ocupando los pasillos, el único electrodoméstico de la "cocina" es un microondas ya que no hay ni cocina ni horno, sólo hay dos lavadoras y una secadora,etc. Es increíble pero a pesar de como era el albergue de Grañón lo cambiaría ahora mismo por este ya que al menos hacían lo que podían dentro de sus posibilidades.
Según la guía que seguimos mañana toca una etapa de 89 km terminando en Carrion de los Condes sin embargo la siguiente es de sólo 40 km. Supongo que esto está echo así para hacer noche en ciudades o pueblos grandes. Sin embargo tras nuestra experiencia de Grañón y Burgos posiblemente optemos por hacer media de ambas etapas y quedarnos en un albergue pequeño. Ya veremos que decide el camino.
Como reflexión del día mencionar unas parejas que conocimos que hacían cada año un trozo del camino (evidentemente no todo el mundo tiene mes y medio de vacaciones para hacerlo). La cuestión es que lo hacen con coche mochilero (amigo que va en coche llevandoles las mochilas) y haciendo noche en hoteles. Está claro que cada uno vive el camino a su manera pero desde mi punto de vista esta gente sólo verá los pueblos, los paisajes y un sin fin de monumentos pero nunca verá el verdadero camino.
Buenas noches y buen camino.
PD.: no se la razón pero desde Burgos estoy teniendo muchos problemas para enviar los post. Ayer no pude y hoy tuve que quitar la foto. Una pena

2 comentarios:

silvia dijo...

es interesante leer vuestras etapas y como el espíritu del camino va entrando en vosotros

Esther dijo...

¡Niños, me dais mucha envidia; envidia sana, claro!
César, se no sé cómo después de hacer tantos Km. y a pesar de llevar cinco días pedaleando todavía te quedan fuerzas para hacer una crónica tan buena y tan pormenorizada de vuestras aventuras.
Muchísimos ánimos chicos y gracias por contarnos vuestras experiencias.